|
Aventuras
Gerardo Ochoa Vargas
Una de mis actividades favoritas es viajar en solitario por parajes naturales, aunque en raras ocasiones me acompaño con alguien; para algunos la experiencia ha sido muy fructífera – según dicen – y otros, desde el primer día, están a punto de tirar la toalla. Lo curioso es que rara vez alguno se anima a más de dos viajes. En general es una actividad segura y entretenida, y lo único que se requiere es de gran concentración y calma para cuidarse a sí mismo en la naturaleza.
Son experiencias muy interesantes, y el relato de una de ellas puede ser ilustrativo. También está esta foto personal en uno de esos viajes, y varias más de los paisajes y hallazgos.
Esta es una serie de preguntas que me han hecho al respecto, y que decidí compilar en alguna ocasión cuando pensé que estas experiencias podrían ser accesibles para más personas.
¿En esos viajes se producen muchos daños ambientales?
Ninguno, de hecho. Desarrollar habilidades para la supervivencia no implica causar daños ambientales. No se deja basura, se consumen especies protegidas o se realizan modificaciones permanentes del ambiente. Además, al estar dentro de una Reserva de la Biosfera, hay que apegarse a lo dispuesto en su plan de manejo.
¿Para viajar ahí hay que saber supervivencia?
Vale la pena conocer lo más elemental. Los acompañantes que he llevado siempre se han beneficiado de conocer las técnicas más utilizadas en supervivencia: orientación, primeros auxilios, obtención de agua, etc.
¿Vale la pena hacer un gran gasto en equipo?
El gasto en equipo no es muy grande, si se sabe elegir lo resistente y útil contra lo de moda.
El costo de equiparse varía; en promedio es de 4 mil pesos. No se requieren de botas de excursión ni instrumentos costosos. La ropa se daña mucho, y es mejor llevar la más vieja. Al ser más resistentes, para este tipo de aventuras son mejores las botas de trabajador, que ajusten bien. Hay que usarlas al menos dos meses antes del viaje, para adaptarlas al pie.
¿Hay que entrenar mucho para ir?
Entrenar es muy importante, y es lo que hace la diferencia entre disfrutar o sufrir la aventura. No es un entrenamiento complicado o que implique gastos extra. Lo único requerido es constancia, dedicando al menos media hora al día, e iniciando el acondicionamiento al menos cuatro meses antes de la aventura.
¿Qué haces durante el día?
Todo el día se está en la selva. Para quien no haya acampado, esto puede sonar muy aburrido, pero la realidad es que todo el tiempo está uno ocupado y divertido.
|
El itinerario es más o menos como sigue, aunque no hay dos días iguales |
|
7:30 levantarse
8:00 desayunar
9:00 asearse y levantar el campamento
9:30 - 11:30 avanzar por la ruta preestablecida
12:30 descansar
14:00 montar el campamento
15:00 - 17:00 explorar los alrededores. Es el mejor momento para tomar fotos, aunque a todas horas se hace. También es la hora para aprender y poner en práctica conocimientos de supervivencia
17:00 comer
18:30-19:00 dependiendo de los moscos, puede uno estar fuera o dentro de la casa de campaña. Además, a esta hora oscurece. Con el cansancio, lo habitual es que duerma uno hasta el día siguiente, aunque el sueño es intranquilo los primeros días por la incomodidad, los ruidos, etc.
|
¿Qué comes?
Llevo raciones básicas, que sirven para mantenerse sin hambre. No es posible cargar tanto peso como para llevar comidas completas para cada día, pero la alimentación es variada y balanceada, y si a eso se añade que el calor quita el hambre, ésta representa un problema menor.
Como alimentos llevo puré de papa, salami, frutas secas, consomé en polvo, carne seca, cereal, verduras secas, limón en polvo, café, leche en polvo, etc. Los alimentos en polvo duran mucho, pesan poco, y son fáciles de preparar.
También pesco y colecto algunos frutos regionales y animales.
¿No te aburres?
No, porque entre las fotografías, los animales, la paz, el libro que llevas para esos momentos cuando los moscos te empujan al interior de la casa de campaña cuando todavía hay luz, no hay forma de aburrirse. Y cuando llego a cuerpos de agua como arroyos, cenotes, lagunas, etc. la diversión no falta.
Entre otras cosas, llevo un cuaderno que es la Bitácora de la Aventura, la cual resulta será el mejor recuerdo que conservo de esos días.
¿Qué riesgos hay?
Todos mis viajes de este tipo son a Campeche y Quintana Roo. Ambos, sobre todo el último, son estados pacífico y seguros, con índices criminales bajos. En 20 años de viajar a la región solo, nunca he tenido una experiencia que lamentar. La gente es hospitalaria, amable y generosa, y admiran a quienes se atreven a entrar a la selva solos, pues a muchos de ellos les inspira miedo. De modo que, cuando lo ven a uno viajando solo por el lugar, suelen ser muy amables y están ávidos de escuchar lo que uno tiene que contar.
Los riesgos de perderse, de ser asaltado, de sufrir un accidente o algo similar son mínimos. La organización de las actividades mantienen en un rango de mucha seguridad a los aventureros. En esta ocasión, gracias a los avances tecnológicos, cuento con un dispositivo de posicionamiento global (GPS) que permite establecer con gran precisión la posición y dirección de la aventura. Antes sólo disponía de brújula y mapa, lo que permite saber de dónde sale uno y hacia qué punto se dirige, pero no el lugar exacto donde uno está.
Hay riesgos más factibles como un cambio de ruta y/o de itinerario, que pueden deberse a condiciones climáticas.
El riesgo de accidentes, enfermedades y otras similares es mínimo. Siempre llevo medicamentos e instrumentos médicos suficientes para tratar los padecimientos más frecuentes. Es un hecho: el botiquín casi siempre regresa intacto.
¿Dónde te bañas?
Pues... no siempre es posible. Cada vez que llego a un arroyo o laguna, tomo un baño. Sin embargo, esto depende de las condiciones de lluvia que prevalezcan en la zona en esos días. Aunque pueden haber días en los cuales es imposible tomar un baño, eso no es impedimento para mantener una buena higiene personal, básica para conservarse sano y alerta durante la aventura. Esa higiene "de bajo impacto" es parte de la supervivencia.
¿Se requieren vacunas para ir?
Si eres mexicano, con la vacuna contra el tétanos basta: verifica con tu médico si aún es vigente la que tienes. También hay que iniciar una profilaxis contra el paludismo. Si eres extranjero, pregunta a tu médico las precauciones debes tomar para viajar a México.
|