Hiperactivos

Historia de tres niños
Gerardo Ochoa Vargas

En febrero de 1993 dos niños de 10 años, Bobby Thompson y Jon Venables, se fueron de pinta. En el centro comercial "The Strand" en Liverpool, Reino Unido, pasaron la mañana robando juguetes, dulces y otras cosas. Poco antes de las cuatro de la tarde abandonaron el centro acompañados de un tercer niño. James Bulger, de dos años, iba muy confiado de la mano de Jon. Más tarde, aparecería muerto.

Días después, Jon y Bobby serían atrapados y más tarde juzgados y condenados a ser detenidos "a voluntad de Su Majestad". Se dijo que estarían presos hasta que cumplieran 21 años, cuando se evaluaría su traslado a una prisión de adultos. El Secretario del Interior, Michael Morland, aseguró más tarde que permanecerían detenidos al menos 15 años. La psiquiatra de Bobby, Susan Bailey, en la correspondencia que intercambiamos en 1994, me comentó que las detenciones "a voluntad de Su Majestad" significan ocho años, y así ocurre en este caso. Serán liberados pronto, pues según se dice que "ya no representan peligro para la sociedad".

Dos jóvenes de 18 años dejarán la cárcel. Quizá Jon ha dejado de ser un peligro para la sociedad. Siempre se supo que no era sino un seguidor, dispuesto a obedecer al más inteligente y voluntarioso Bobby.

Pero Bobby no. Bobby es un experto en manipular y en salirse con la suya. Siempre buscó que le tuvieran lástima y que se solidarizaran con él. Al parecer su táctica sirvió, y miembros del personal del centro lo sacaban con frecuencia a partidos de futból y a comer hamburguesas, privilegios insólitos en el sistema de justicia juvenil del Reino Unido. Quizá su encanto personal y su habilidad para fingir hayan servido para juzgar que "ya no representa peligro para la sociedad".

¿Es esto cierto? Hay preguntas aún pendientes. ¿Fue una infortunada conjunción de hechos la que condujo a la muerte de James?, ¿si, según los defensores de Bobby y Jon, todo fue una travesura que culminó trágicamente, por qué habían tratado de llevarse otro niño horas antes de hacerse de James? Respecto al homicidio en sí, ¿es que, al verse solos con James no supieron qué hacer, perdieron la calma y le dieron muerte?, ¿o fue el homicidio un avance en la conocida pasión de Bobby por matar y torturar animales?

¿Y por qué, en los días que antecedieron la detención, mientras Jon no podía dormir y lloraba a la menor provocación, Bobby se mostraba despreocupado y dormía bien?, ¿por qué, mientras Jon lloró todo el juicio, Bobby no dio señal de arrepentimiento o pena?

El tiempo dirá si Bobby ha dejado de ser un peligro para la sociedad. Se supone que los expertos que determinan esto, casi todos psiquiatras, saben su oficio. Un estudio realizado en 1986 en Canadá por Vernon Quinsey mostró que, al evaluar la peligrosidad de los delincuentes, los psiquiatras llegaron a conclusiones similares a las obtenidas por profesores de preparatoria. En 1991, en Estados Unidos, se liberó a Nathaniel Bar-Jonah, encarcelado por abuso sexual de niños pues según los expertos "ya no representaba peligro para la sociedad". Recientemente fue aprehendido nuevamente por el abuso y muerte de un niño de 10 años.

El revuelo sobre lo que acontece a los verdugos de James ha hecho olvidar que, para los Bulger, el drama continúa. En una entrevista reciente en la televisión británica Denise, la madre, se mostraba desesperada. "Todos hablan de ese par, pero han olvidado a mi niño. Se ha olvidado la justicia". No todos la hemos olvidado. Descansa en paz, pequeño James.


Publicado con el mismo título en Reforma, Vida, página 5c, 7 de julio de 2001
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