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Marzo 18,2002


para el artículo Contra México

Asunto del correo: Comentario

Noto algunas imprecisiones en el articulo de DiMattia, titulado "Contra México"

Por ejemplo, dice:

"Las grandes tiendas de autoservicio, hipnotizadas por el espejismo primermundista, han perdido diversidad en sus mercancías y sólo venden una variedad limitada de artículos"

Yo noto todo lo contrario. Hace algunos años, pre–TLC, solo había 2 o 3 marcas de cada producto. Ahora, encuentras 20 marcas de detergentes distintos, 10 marcas de atún enlatado (y varias versiones: en aceite, en agua, en caldo de verduras, etc.). De hecho, y gracias a que ahora no es Aurrerá, sino Wal–Mart, ha aumentado MUY notablemente la diversidad de productos que puedes encontrar en un autoservicio.

Dice también:

"Es curioso que México, siendo un país pobre, haga las cosas tan difíciles para los pobres. Se gana menos que en Estados Unidos, y muchos productos y servicios son más caros"

¡Y sin embargo, no se da cuenta que, para facilitarles todo a los pobres, subsidian la tortilla, los frijoles, y hasta el metro!

Por otro lado, menciona:

"Nadie niega que los legisladores llegaron legalmente a ocupar sus escaños en el Congreso. Nadie niega que aunque ni los conocía, de cualquier modo votó por ellos. Es decir, que el Legislativo y el Ejecutivo ganaron las elecciones, pero fingiendo lo que no eran."

¿No se ha enterado que la mayoría en la cámara son los diputados llamados "plurinominales", que llegaron a su puesto sin que NADIE votara por ellos, incluyendo al nefasto Martí Batrés?

Además, dice:

"¿qué sentido tiene abrirla, si al momento de nacer está condenada, por la rapiña fiscal y la inseguridad pública, a quebrar antes de dos años, y eso sí cuenta con un capital regular?"

Hmm, se ve que no conoce a los contadores, que pueden hacer magia para que una empresa pueda subsistir y hasta crecer, y que no en todo el país existe la misma inseguridad pública. Quizá sólo conoce el Distrito Federal.

Fernando Barajas

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Estimado Fernando,

Le agradezco que se haya tomado la molestia de leerme y escribirme. En efecto, enfoco mis comentarios al Distrito Federal, no sólo por ser emblemático del país en una nación eminentemente centralista como México, sino porque si bien las condiciones de inseguridad son ahí más graves, son también malas en el resto del país. Si la inseguridad pública es con frecuencia función del número de delincuentes y vándalos por unidad de superficie, esto es lo que explica la presunta tranquilidad de la provincia mexicana, y no del estado excepcionalmente bueno que hay en la convivencia social fuera del Distrito Federal. Como la inseguridad no es siempre función de la variable arriba indicada, sino también de lo deletéreo de cada delincuente, es que se explica que el secuestro en Morelos o los asesinatos en serie de mujeres en Ciudad Juárez hayan arraigado con tanta fuerza, contraponiéndose con la imagen de la tranquila provincia mexicana.

Las fuentes que yo consulto, de primera mano (es decir, para el punto preciso que nos ocupa y preocupa, me refiero a amas de casa que hacen sus compras), me indican lo contrario de lo que usted relata en el surtido de las grandes tiendas: una disminución de artículos. Con respeto, les creo más a ellas que a usted por que lo que me refieren es compatible con los criterios con los que se conducen estas cadenas. Los artículos permanecen en ellas sí y sólo sí muestran cierto índice de recambio. Si hay 10, uno necesariamente es el que menos se vende y desaparece del inventario. De los nueve que quedan, también se eliminará el que menos se venda y así sucesivamente. Pregunte y verá. Es posible que usted no haga las compras de su casa, o lo que busque tenga un alto índice de recambio y por lo tanto siempre esté presente. No quiere esto decir que, en un futuro, se llegue al extremo de sólo tener a un único artículo en toda la tienda, como podría inferirse de lo que arriba le expliqué. Sí quiere decir que, mientras idiotas con MBA (masters in business and administration) tomen la decisión de qué se queda y que se va del inventario, la diversidad irá disminuyendo.

Los subsidios son nocivos para la economía de cualquier país, pero en el caso de México son una especie de amortiguador equivalente a la seguridad social por desempleo de mi país. Con el inmenso índice de desempleo y los pésimos sueldos de México, retirarlos sería genocida. Y las condiciones recientemente creadas por el Congreso mexicano, apuntan a que los subsidios continuarán, la productividad disminuirá y el país se irá haciendo más vulnerable, hasta que el castillo de naipes se derrumbe, como ocurre con cierta periodicidad.

Sobre lo de los diputados plurinominales, no lo desconozco. Sin embargo, como son inevitables, pues son una plaga que ustedes los mexicanos tendrán que erradicar algún día. Pero los que no son plurinominales, es decir, los que sí surgieron del voto directo, sí cumplen la condición que mencioné: nadie los conoce, nadie sabe qué hacen y, en fin, a nadie representan, como no sea a sus intereses particulares.

Un saludo,

Carlo DiMattia


Asunto del correo: Reclamo

Carlo DiMattia,

Usted no tiene derecho a opinar sobre México. Los mexicanos bastamos y sobramos para hacer frente a nuestros problemas y no necesitamos de sus comentarios condescendientes y pesimistas.

Alejandro Vázquez

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Estimado Alejandro,

Mis comentarios no son condescendientes o pesimistas, sino realistas. Ojalá sea cierto eso de que los mexicanos enfrentarán sus problemas, porque no noto mucha voluntad de sus connacionales al respecto. Por supuesto que no pretendo defenderlos, pues eso deben hacerlo ustedes. Pero sí tengo derecho a opinar.

Un saludo,

Carlo DiMattia

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