Asunto del correo: Comentario
Alguna vez me platicó un amigo que en Nueva York principalmente en su Metro, uno de los lugares donde los graffiteros habían sentado sus reales, al que fuera sorprendido pintando cualquiera de sus áreas, debería de pintar el solo una estación completa del mismo, custodiado por guardias, pero en nuestra ciudad con su "Gobierno Diferente", que lo único diferente es el color amarillo de sus carteles propagandísticos, y con la tolerancia tan grande a todo tipo de acciones tales como el ambulantaje y la basura que ocasionan, (realmente ésta es una de las ciudades mas sucia del mundo), no creo que haya cambios pues quien viene como próximo jefe de gobierno de nuestro D.F. creo que seguirá la misma línea y eso que Doña Chayito se veía de muchos pantalones.
Hasta parece que hay algo o alguien que impide o no quiere que el mexicano salga de su estado de mediocridad sobre todo en el nivel educativo, pero ya lo dijo Zedillo "somos un país de secundaria", que podemos esperar, que Dios nos ayude, pero no el del Vaticano...
Gabriel
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Estimado Gabriel,
En efecto, no fue sino hasta que las políticas de tolerancia cero se establecieron que lograron erradicar el terrible daño que el graffiti causó en el Metro de la Ciudad de Nueva York. Sin embargo, como bien dices estos gobiernos "diferentes" enarbolan una bandera de tolerancia – pero sólo de lo que les conviene – y permiten cualquier atropello con tal de conseguir apoyos de las masas. Y de ahí llegamos hasta el caso del Lobohombo, entre otros.
La educación va de la mano con la comprensión del daño a la propiedad ajena, como tu dices. Sin embargo, el graffiti, como cualquier delito, no puede prevenirse sólo con educación. Hace falta establecer una guerra frontal contra el mismo.
Recibe un gran saludo y espero que alguna vez colabores con nosotros.
Gerardo Ochoa