Quiero rendir pleitesía a quien ocupa un primerísimo lugar en mi corazón, en todo mi ser y que sin ella no soy nada, lo que se dice ¡nada!
Ella ha crecido conmigo desde que me la... agencié hace ya muchos años. De ser una primeriza irredenta, hasta ser la que sabe todo de todo porque yo la enseñé, la non plus ultra que la considero hoy en día.
Cuando ella me falta siento agobio en el espíritu, aun cuando no la use todos los días, el solo ver que está ahí, esperándome, callada y sin quejarse, abrumada por el peso de todo lo que espero de ella y sometida a las más grandes presiones cuando la uso, al revés y al derecho porque le exijo en demasía y de todos modos ella me responde.
Aunque hay algunas ocasiones en que, razones naturales de la vida, deja de funcionar bien y como que se traba, aunque no dice nada; tan no dice nada que simplemente la tengo que re-enchufar y ¡presto! funciona de nuevo.
¿Ya saben de quién hablo verdad? De mi PC, ordenador o computadora como le quieran llamar.
Y es que en estos tiempos modernos es tal nuestra dependencia tecnológica que en verdad la vida se hace imposible cuando tenemos que prescindir de algo a lo que estamos acostumbrados. Y estamos acostumbrados a tres elementos serviciales y tres servicios elementales.
Por ejemplo, es común ver un cartel donde nos muestran lo vital que resulta para todos el agua, lo cual de por sí es redundante pues es conocida como "el elemento vital", pues sí, pero ¿transportarla? y es ahí donde la tecnología comienza a hacer mella en nuestro ánimo, porque he aquí que en alguna en casa falle la bomba y no suba agua al tinaco... se convierte el día en un tedio continuo, ambiente de tensión porque nadie se pudo bañar, no se puede lavar la ropa, no se puede fregar los trastes, la mugre se acumula en todos lados y acaba uno por llorar a los cuatros vientos la falta de agua.
El elemento electricidad. Ambiente de mucha tensión también es la falta de energía eléctrica, porque se cayó el cableado, porque no se pagó oportunamente y la compañía de luz maldita nos la cortó, o porque tenemos fallas de cortos y largos, total que no hay luz y por tanto no hay refri, no hay tele, no hay compu, no hay bomba (esperamos que el agua suba sola porque si no el problema se agrava naturalmente por las causas antedichas) y si tenemos radio de baterías pues podemos pasar quizá una noche romanticona siempre y cuando los peques no lo sean tanto y aprovechen la oscuridad para dormir temprano.
De menos tensión es la falta de gas (el tercer elemento), porque aquí lo único que se lamenta es tener que bañarse con agua fría, que a los de piel delicada como yo nos aterra sentir el chorro helado en la espalda y los de piel menos tersa de todos modos sienten con comezones horribles que duran todo el día. A la falta de estufa se puede responder por unos días con comida fría a base de ensaladas de frutas y verduras crudas, así como emparedados, pero que ¡aguas! se deben consumir en el mismo día, porque como no hay refri... se nos echa a perder también la leche.
En cuanto a servicios debo observar que la falta de teléfono es quizá la menos dañina, aunque no por eso menos molesta; – y no quiero hacer comercial pero conviene también conectarse a una compañía que provea Internet por cable – pues en muchos casos aun teniendo compu si no hay teléfono no hay tampoco Internet; aunque quitando el teléfono nos quitamos la llamadas de amigos y parientes irruptores que insisten en desmañanarnos o en desvelarnos, con conversaciones la más de las veces insulsas y como pocas veces nos hablan para darnos la noticia de que nos quieren más o de que seremos más ricos o poderosos pues resulta a gusto no tener el aparatito éste, pero ¡ay de aquél padre de familia sin teléfono que a altas horas de la noche no sabe aún dónde andan sus hijos!
Un quinto servicio que hoy en día también resulta indispensable para enfrentar con éxito el mundo globalizado es el autotransporte, público o privado, pudiendo ser éste entonces desde los simples patines o el más sofisticado o deportivo coche, pasando por la silla de ruedas, hasta el popular circuito o la actual combi, llegando a veces hasta el poderoso avión, lo importante es tener la oportunidad de poder desplazarnos con prontitud hasta los más recónditos lugares con la mayor rapidez posible.
Como tercer servicio básico tendremos que agregar en el futuro inmediato a la computadora; porque con la primera no solamente hacemos nuestros escritos cotidianos, también nuestros cálculos de presupuesto hogareño y del trabajo, en ella consultamos nuestros datos que requerimos todo el día para mantenernos en contacto entre si. Planificamos nuestros esfuerzos y analizamos el pasado. Con ella afianzamos el sexto servicio apreciado: la comunicación.
Gracias a ella me enteré con precisión el 2 de julio de todo el proceso electoral y de cómo es que la Alianza para el Cambio resultó estremecedoramente arrollante en las votaciones y de cómo es que ahora México será otro, gracias a los sufragios emitidos libremente, lo cual muchos irresolutos se niegan a aceptar.
Pero mi PC me falló desde el viernes pasado en que su tarjetita de sonido le dio tos quedando afónica y como resulta indispensable componente el buen sonido en una PC que se precie de serlo tuve que llamar a mi tecnicazo hacker-guru PACO quien como todos los técnicos (parecen doctores) me dijo muy orondo: "me la tengo que llevar", sentencia que me cayó como cubetazo de agua fría en la cabeza, de la misma manera que uno se siente cuando el agente de tránsito nos dice: "vamos al corralón".
¡Sopas perico! Eso es peor que no estar informado de los acontecimientos nacionales y mundiales para poder opinar con soltura pues cuando se repite lo que otros dicen es cuando se muestra que está uno inserto en: el globalismo. Ahora espero que no me falte ni el agua, la luz, el gas, el teléfono o el coche, en suma que no me falte el gasto porque de él depende todo... pero de eso hablaremos otro día pero si quiere escríbame a indalex@quepasa.com