Para sacar el chicle que se ha pegado en la ropa o el pelo, coloque un hielo junto al mismo hasta que se congele, lo que ocurre en pocos minutos. Luego rómpalo y retírelo.
Guarde los pequeños residuos de jabón. Cuando haya juntado los suficientes, añádales un poco de agua y póngalos a calentar. Una vez derretida, vacíe la mezcla en un recipiente del cual sea fácil desmoldarla una vez que seque y habrá obtenido una nueva pastilla de jabón.
Si tiene papel que ha sido impreso por un sólo lado, recíclelo: puede darlo a los niños para que dibujen, cortarlo en pedazos pequeños para hacer una libreta de recados o simplemente usarlo para volver a imprimir o escribir del otro lado del papel.
Debido a que el desgaste se reparte, si usted tiene cinco zapatos y usa un par hasta acabarlo antes de usar el otro, le durarán menos que si los va usando alternadamente.
Siempre tenga a la mano algo de periódico viejo en casa, para usarlo en alguna reparación, absorber humedad, proteger el área de trabajo de los niños cuando usen pintura o pegamento, etc.
Limpie con frecuencia el polvo que se acumula encima de los libros. Si no lo hace, el polvo guardará humedad y se desarrollarán hongos sobre el papel.
Para evitar que sus papeles se pierdan, consiga cajas o archiveros. Cuando reciba un documento y no tenga tiempo o ganas de ordenarlo en ese momento, simplemente déjelo en el interior de su correspondiente caja. Siempre es más fácil buscar en una caja a hacerlo en toda la casa.
Si viaja con niños, va a visitar al médico, o bien va a verse con una amiga o amigo para comer, no olvide llevarles historietas, cuentos, juguetes o cualquier cosa para que se entretengan. Recuerde que el tiempo para los niños pasa más lentamente y que fácilmente se aburren.