Otras Tradiciones Relacionadas
"El Toro de la Vega" en Tordesillas es una orgía de
sangre y muerte callejera. Al toro se le deben cortar
los testículos mientras aún vive, en plena agonía. Este
festejo es subvencionado con fondos públicos y
dedicado a la Virgencita de la Peña.
Otras fiestas similares de España son: La de
Garciaz, en Cáceres; Hita, en Guadalajara. En "El Toro de
Coria," el toro camina por las calles del pueblo durante dos
horas recibiendo en sus carnes los dardos que le arroja
la gente con cerbatanas. Los puntos afanosamente
buscados son los ojos y los testículos. En 1998, 11
toros corrieron esta suerte, y se añadió la novedad de
que algunos sujetos, usando largas pértigas con clavos
en las puntas, desgarraron con ellas las carnes del
animal, arrancándole jirones de piel. La Junta
de Extremadura, en ocasiones, ha subvencionado
estos "actos culturales."
Otros pueblos favorecidos por esta "cultura"
son Fuente del Saz del Jarama; Ciruelas y Cifuentes,
en Guadalajara; y Colmenar de Oreja y Fuenlabrada,
en Madrid. En estos últimos pueblos causa mucha risa
ver como coches viejos y tractores persiguen a la
lactante vaquilla hasta atropellarla varias veces.
Se requiere valor para quemar al toro amarrado
Imagen: ©Luis Plá |
En Móstoles, se goza al lapidar a los toros,
apalearlos y pincharlos con tenedores hasta su muerte en
un pasillo cerrado de 300 metros de largo por 10 de
ancho.
Apaleado mientras se quema
Imagen: ©Luis Plá |
En Fuentesauco, en Zamora, los toros son
conducidos a la plaza clavándoles cuchillos y golpeándoles
con palos, una vez en la plaza, el pueblo entero los mata
a navajazos. Otros acuchillamientos culturales se
repiten en Peñaranda de Bracamonte, en
Salamanca; Consuegra, en Toledo, donde la vaquilla acuchillada
por los mozos se filma y se pasa por video en la
discoteca; Mondejar y Fuentelaencina, en Guadalajara, donde
la vida de la vaquilla se va en los cuchillos, navajas
y tijeras de los vecinos del pueblo, que las esgrimen
por las calles y por las plazas.
La fleca indica una punta metálica
Imagen: ©Luis Plá |
Los toros son ensogados y enmaromados
en Benavente, en Zamora; Amposta, en Tarragona; Tomelloso, en Ciudad Real y en Grazalema, Cádiz.
El acto consiste en arrastrar al toro por todo el pueblo,
por lo que a menudo parte de la cabeza queda
totalmente desollada por los tirones. En Illana, en Guadalajara,
"La Vaquilla del Aguardiente" es emborrachada y
arrastrada por el pueblo para ser luego despeñada.
Ese día vio su último amanecer
Imagen: ©Minotauro |
Otros pueblos con torturas similares para
diversión de sus gentes son: Algeciras y Los Barrios con "La
Fiesta del Toro Embolao," Arcos de la Frontera con "El
Toro del Aleluya," Banacoaz con "La Fiesta del Toro de
Cuerda," Chipiona con "El Toro del Moscatel," Grazalema
con "El Toro del Domingo de Resurrección" y "Lunes
del Toro," Puerto del Real con "La Feria del Toro,"
Puerto de Santa María con "El Toro del Aguardiente," San
Roque con "El Toro Ensogao," Ubrique con "El Toro
del Aguardiente," Vejer con "El Día del Toro Embolao" y
"Los Toros de la Peá," Villamartín con "La Velada de
Santa Ana." Así continua la lista hasta el número noventa
y dos.
Después del espectáculo, a brindar por la vida y la salud
Imagen: ©Luis Plá |
Se queman toros en Medinaceli, en Soria;
Daroca, Cariñena, Ricla, La Almunia de Doña Godina,
Figuerolas y Villafranes, en Zaragoza; Luzema del Cid, en
Castellón y Játiva, en Valencia, entre otras poblaciones.
La risa comienza cuando las teas arden achicharrando la
parte blanda y sensible del interior del cuerno causando berridos de
dolor en el animal, el jolgorio se acentúa cuando la brea encendida cae
y profundiza en la carne o los ojos abrasándolos.
Compartiendo la diversión
Imagen: fuente desconocida |
En México, las "pamplonadas" realizadas en distintas partes del
país, sin ton ni son y de acuerdo a los caprichos de moda, terminan
con frecuencia en episodios similares. A los toros se les apuñala, se
les prende fuego con gasolina, se les cuelga de los cuernos hasta
que se rompen, y finalmente, cuando el animal ya no puede huir, lo
matan a patadas.
Cuando las autoridades carecen de imaginación para propiciar
un mayor nivel cultural del pueblo, recurren a sumirlo en las
más sórdidas depravaciones. Las mentes embrutecidas piensan poco
y esto conviene a los políticos corruptos e incapaces.
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© Panóptico, The NewStar Magazine
Julio 12, 2000