Cuando llega el momento de acceder al nivel medio superior de la educación, al alumno se le presentan distintas opciones. En general, sin embargo, la gente distingue entre los sistemas de preparatorias tradicionales y los llamados colegios de ciencias y humanidades, o CCH. En México, hay una gran diferencia entre el sistema de CCH y el sistema de las preparatorias, y aunque se les identifica como diferentes, muchas personas no saben cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno, y a veces, en virtud de este desconocimiento, confían su elección al azar, a alguna preferencia sin fundamento, eligiendo así un sistema que quizá no les conviene o no es el más compatible con lo que desean alcanzar.
Las diferencias entre preparatorias y CCH es que las primeras son un tanto más estrictas, llevan más materias y tienen a los alumnos más vigilados; en los segundos, cada quien hace lo que quiere en el sentido de que se confía en la libertad para elegir de los alumnos; hay mayor trabajo de investigación, hay menos exigencia en general, y los alumnos tienen más tiempo para estudiar lo que más les interese.
Mónica Chávez, alumna de cuarto semestre del CCH, opina que los CCH y las preparatorias están al mismo nivel porque "todo depende de como lo aprovechemos" aunque admite que, en general, las personas que salen de las preparatorias están mejor preparadas ya que "tienen una cultura más amplia sobre todo, porque llevan muchas materias desde el principio y en los CCH no". Aun así, dice que no se arrepiente de estar en un CCH porque "el sistema me gusta más que el de las preparatorias"
Por otra parte, Etienne Torres, también alumno de cuarto semestre en el CCH prefiere estar en un CCH porque "aquí se incita a los alumnos a la investigación, pero en las preparatorias, el maestro es el único que los guía". Para Etienne las desventajas de un CCH frente a una preparatoria es que "hay maestros que sólo vienen por la paga, aunque en todos lados se dan casos".
La opinión de un profesor de matemáticas del CCH quien prefirió reservarse su nombre es que los alumnos del CCH, a diferencia de los de las preparatorias, aprenden a desenvolverse mejor, a investigar por su propia cuenta, lo cual llega a ser muy bueno en la carrera, "los alumnos del CCH son los mejores a largo plazo" dijo el profesor.
Para Eunice Vizcaino, estudiante del cuarto semestre, lo más importante de los CCH es que cada quien se ocupa de sus trabajos "aquí, si entregas las cosas es por tu voluntad y no porque tienes al maestro atrás de ti; te vuelves más responsable".
Pero la mayor libertad que existe en los CCH con respecto a las preparatorias puede ser un arma de doble filo, ya que si bien, muchas personas se vuelven más responsables y hacen las cosas por su propia voluntad, la gran mayoría se vuelven más flojos y dejan de entrar a las clases, cosa que trae como consecuencia que se atrasen más y más en sus estudios, y es por eso que muchas de las personas que entran en algún CCH no salen, terminan debiendo tantas materias que nunca las pasan.
La opinión de los padres es un factor importante: "a mis padres les agrada que estudie en un CCH pero a veces piensan que deberían ser más estrictos" dijo Eunice; "les parece bien, les gusta este plantel y me recuerdan que aprovecharlo depende de mí misma" comentó Mónica; "están orgullosos de mí, yo sé que mis padres me hubieran apoyado en la escuela que sea" afirmó Etienne.
A menudo calificamos a una persona por la escuela de la que procede y olvidamos que el desempeño depende de la persona más que de la escuela. Claro que el tipo de institución en donde haya estado puede mejorar o empeorar al alumno, "todo depende de cada persona, de las ganas que le echan, del empeño y las ganas de superarse" dijo Etienne. "La diferencia entre un alumno de un CCH y uno de preparatoria es que el primero ya sabe desarrollarse mejor y trabajar en una empresa, y el de la preparatoria no, es por eso que les va mal en los trabajos en equipo" concluyó el maestro de matemáticas.
El escoger la escuela en donde se va a estudiar el bachillerato es una decisión que se debe tomar con precaución, ya que de eso depende el tipo de educación que se vaya a recibir. Antes de escoger hay que evaluar qué es lo que se quiere; si se necesita exigencia o si se quiere estudiar por su propia cuenta, depende mucho del tipo de persona que es. Cualquiera que sea la decisión que se tome tiene que estar basada en lo que se quiere lograr en el futuro y en las capacidades reales de la persona, porque es un hecho que muchos alumnos no aprovechan la libertad del CCH y se pierden, porque son incapaces de reconocer que todavía necesitan una guía más firme.