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La Consulta Prejuiciada
Por Gonzalo Rosado

A mediados del mes de octubre del 2000, el Gobierno del Distrito Federal se llevó a cabo la llamada "Consulta por los Derechos de los Jóvenes". En ella supuestamente se investigaría la postura juvenil frente a rubros tales como el aborto, la expresión artística, información sobre sexualidad y salud reproductiva, acceso a la educación, etc. Aparentemente, se trataba de un ejercicio honesto y democrático para conocer la problemática, expectativas y aspiraciones de los jóvenes que conviven en el Distrito Federal.

Pero las buenas intenciones no se materializaron. La consulta no sólo rayó en lo obvio, sino que las preguntas estaban construidas de tal manera que responderlas no dejaban opción más que apoyar la postura e ideología que se deseaba obtener de antemano. La consulta, en realidad, se convirtió en un ejercicio espurio para apoyar las agendas que pretende trabajar el próximo gobierno del Distrito Federal, y como siempre, una burla más contra los jóvenes de la ciudad.

Las preguntas estaban dirigidas a apoyar una respuesta en particular o tan generalizadas, de modo que la respuesta a ellas era terminante y no consideraba todos los puntos que se deberían tomar en cuenta. "La mayor parte de las preguntas fueron muy obvias; las están generalizando demasiado" dijo Neith Martínez, una de las votantes. "Las preguntas están mal hechas, no se enfocaron a lo que tratan de decir; están demasiado guiadas a una sola respuesta" dijo Oscar Córdova.

Por ejemplo, una de las preguntas decía: "¿consideras que la educación debe ser gratuita en todos los niveles?"; todos desearían que la educación fuera gratuita; también todos querrían que el agua, la luz, y el teléfono fueran gratuitos, "dan la respuesta lógica a todo, no tiene sentido hacer algo así si ya saben los resultados" dijo Oscar. "En esta pregunta no está mi opción, creo que cobrar algunas cosas está bien" Dijo Neith.

Otra de las preguntas decía "¿se debe hacer uso de la fuerza pública para resolver conflictos de carácter social o de protesta juvenil o estudiantil?" Por lo visto, la desvergüenza del Gobierno del Distrito Federal no da para reconocer que ellos mismos primero impulsaro y luego reprimieron – y con razón – algunas manifestaciones del Consejo General de Huelga, sino que la nueva guardia perredista que ocupará el gobierno de la capital del país pretende volverse a convertir en interlocutor de este movimiento. Si se contesta que "no" o sea, lo obvio, es una admisión a que la Policía Federal Preventiva nunca debió haber intervenido en el paro de la UNAM durante diez meses, sino que se debió haber esperado más tiempo para ver si el conflicto se resolvía por la vía del diálogo – o más bien por arte magia porque dialogando no llegaron a nada en diez meses –. "Muchas personas ya querían tomar clases, incluso muchos del CGH ya querían regresar; yo creo que estuvo bien lo que hicieron" comentó Neith, por otro lado: "la fuerza pública es para eso, una cosa es que las personas protesten y otra muy distinta es que agredan" afirmó Oscar.

Por último la pregunta 16 dice: "¿Estás de acuerdo en que se censure por cualquier motivo la expresión artística?" ¿Esto significa que pueden haber a lo largo y ancho del país exposiciones fotográficas de personas que salen medio desnudas bailando y bebiendo, destruyendo la propiedad, peleando y pintando graffitis en las avenidas?. Al parecer sí. Una exposición fotográfica inaugurada el 20 de junio de 1999 por Rosario Robles en el Zócalo de la Ciudad de México apunta a que ésta, y no otra, es la concepción que el PRD tiene de los jóvenes de la Ciudad de México. No había una sola foto de jóvenes trabajadores, cerillos de supermercados o empresarios adolescentes. Todas eran sobre graffiteros, chavos banda y similares. "Así como está redactada la pregunta, al principio hubiera puesto que no estoy de acuerdo con censurar la expresión artística, pero viéndolo bien hay cosas que sí deberían ser censuradas; después van a promover la pornografía infantil como expresión artística" dijo Oscar; "si se pueden expresar sin perjudicar a terceros está bien, de lo contrario no estoy de acuerdo" finalizó Neith. "La expresión artística tiene muchas caras, muchas veces ni siquiera es arte pero tiene que ser aceptado porque si no lo hacemos es porque no somos gente 'conciente' como ellos" dijo la voz anónima.

Esta consulta se convirtió, pues, en un ejercicio falaz en el que las preguntas, escritas de tal modo que los consultados se guiaron por lo más obvio, generan sólo las respuestas que la administración entrante quiere para apoyar su proyecto juvenil preconcebido. Proyecto fácil de ejecutar y muy exitoso desde el momento en que simplemente debe seguir utilizando a la juventud para la promoción de ideología anacrónica, catecismos desgastados y, en fin, usarla para los fines que más convienen al perredismo.

© Panóptico, Gonzalo Rosado
Noviembre 1, 2000