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Cuidado con los Teléfonos Celulares
Por Redacción /Panóptico

Estudios recientes han mostrado que el uso constante de los teléfonos celulares puede alterar la función del área del cerebro debajo de la cual se usa el teléfono celular. El área más afectada es la que rodea a la antena y su base. El daño se evita si se usa el sistema de manos libres.

Lo que se pensaba era simple alarmismo resultó, infortunadamente, ser una realidad. Las microondas que producen los teléfonos celulares pueden alterar la función del sistema nervioso e incluso causar cáncer cerebral.

La emisión de microondas es básica para el funcionamiento del teléfono celular. Esta emisión es más intensa cuando hay alguna barrera entre la transmisión y la recepción, como mantener la antena metida en el teléfono, hablar desde el interior de edificios o debajo de puentes, etc.

Durante muchos años aparecieron reportes anecdóticos que vinculaban el uso del teléfono celular con dolores de cabeza, cambios de humor, alteraciones del sueño. La razón: hasta 60 por ciento de la radiación de microondas podría estar penetrando el cerebro, de acuerdo a las condiciones de transmisión y qué tan cerca se sostiene la antena de la cabeza.

Los hallazgos del doctor George Carlo, contratado por la industria de los teléfonos celulares para investigar el tema, lo llevaron a ser despedido por la misma. El motivo es que Carlo encontró lo que la industria no quería que encontrara: efectivamente, los celulares alteran la función del sistema nervioso.

Otro estudio, aunque limitado, es el del sueco Lennart Hardell. El doctor Hardell no encontró un aumento en el número de tumores pero vio en los pacientes con tumores cerebrales que éstos tendían a estar en el lado derecho si el paciente usaba el celular en ese lado, o en el izquierdo si el teléfono se colocaba en ese otro lado de la cara.

A pesar del extenso uso de los teléfonos celulares, no se ha visto una epidemia de tumores cerebrales debido a que, como dice Carlo, la tecnología de los celulares lleva muy poco con nosotros. Los tumores tardan entre 10 y 15 años en desarrollarse al nivel de producir síntomas que permitan al paciente saber que algo anda mal. Es posible que los casos que vemos correspondan a los primeros usuarios.

Aunque la asociación con cáncer no ha sido validada estadísticamente, vale la pena tomar una precaución simple: usar el sistema de manos libres. Este sistema, que implica colocar un audífono y micrófono al teléfono, aleja de la cabeza la fuente de emisión de microondas.

El teléfono celular es una tecnología muy útil. Tan sólo este ajuste permite eliminar los riesgos sin tener que prescindir de su uso. El sistema de manos libres es barato, cómodo y fácil de usar. Si es usuario de telefonía celular, vaya con su distribuidor.

© Panóptico
Junio 5, 2000