Radicales Libres y Antioxidantes
Por Redacción /Panóptico
¿Qué son los Radicales Libres?
Los radicales libres son moléculas sumamente activas, capaces de combinarse con diferentes sustancias y así cambiar la estructura y función de las mismas.
Defensas Biológicas Contra los Radicales
Se dedican a impedir su formación o bien a neutralizarlos. Existen de manera natural en el cuerpo y se distribuyen en cinco niveles. Las defensas se componen de sustancias llamadas enzimas que atrapan o desactivan los radicales o promueven la reparación del DNA, base de la vida en el organismo.
Papel Fisiológico de los Radicales
A manera de resumen, los radicales libres, en el organismo, participan en la fagocitosis, que es el proceso en el que los glóbulos blancos se "comen" a las bacterias y otros agentes extraños; en la formación del DNA; en muchas reacciones químicas necesarias para la vida; en la formación de hormonas tiroideas y en la actividad antibacteriana de algunas sustancias en saliva y leche materna; en la formación de prostaglandinas y leucotrienos, sustancias que ayudan al proceso de inflamación y en la relajación de algunos vasos sanguíneos.
Esto quiere decir que los radicales libres no son los terribles enemigos del organismo, sino que son parte del metabolismo normal. Por ejemplo, 1 a 3 por ciento del oxígeno que respiramos se transforma en un radical llamado superóxido.
Papel de los Radicales Libres en la Enfermedad
Los radicales libres de oxígeno participan en la producción de enfermedades, pues al ser muy activos, pueden inducir cambios moleculares en diferentes sustancias, cambiando su estructura y función. Uno de los daños mejor conocidos se denomina lipoperoxidación, en el que algunas grasas que forman las membranas celulares son afectadas. También alteran a las proteínas y al DNA. Si los daños en las proteínas son extensos, la proteína deja de cumplir la función para la que fue creada. Si los daños en el DNA no se reparan, se convierten en mutaciones; las mutaciones suelen manifestarse como cáncer en el cuerpo humano.
Los Antioxidantes en la Dieta
Las Recomendaciones de la Sociedad Americana contra el Cáncer son:
- Escoger la mayor parte de los alimentos de fuentes vegetales.
- Limitar la ingestión de comidas con alto contenido de grasas, sobre todo de fuentes animales.
- Mantener actividad física y mantener un peso adecuado.
- Moderar el consumo de bebidas alcohólicas.
Estas recomendaciones están orientadas, junto con una dieta balanceada, ha realizar un aporte adecuado de antioxidantes al organismo. Por tanto, los suplementos de antioxidantes no tienen lugar ni desempeñan papel alguno en la prevención del cáncer.
La Administración de Antioxidantes Como Suplementos
La divulgación exagerada de la relación de enfermedades con radicales libres ha comenzado a acarrear problemas. El abuso de antioxidantes es un problema que empieza a notarse en la sociedad. Algunas sustancias con propiedades antioxidantes son sumamente tóxicas, como el selenio. Otras guardan una toxicidad relacionada con su uso excesivo, como es el caso de la vitamina C, que en sobredosis acidifica la orina y puede favorecer la aparición de cálculos, y también producir diarrea. El caso de los beta–carotenos, precursores de la vitamina A y presentes, entre otros alimentos en la zanahoria y jitomate, y de la vitamina E son menos claros, produciendo trastornos menos específicos (la vitamina E ha producido algunos casos de nauseas, diarrea, flatulencias e interferencia con la acción de la vitamina K), pero eso no justifica el descuidarse al respecto.
Uno de los casos más ilustrativos se presentó en el intento de disminuir las tasas de cáncer pulmonar de fumadores con el aporte de vitamina A. Se dijo "si la vitamina A es antioxidante y los fumadores necesitan gran cantidad de protección antioxidante, pues hay que darles un exceso de vitamina A y así quedarán protegidos. En un estudio que involucró a 29 mil 133 fumadores crónicos del sexo masculino, se pudo ver que aquellos que recibieron un aporte de vitamina A en dosis de 20 miligramos/día por 6.1 años en promedio, tuvieron una incidencia 18 por ciento mayor de casos de cáncer pulmonar que aquellos que no recibieron tal suplemento.
En virtud de esto, y sobre todo porque, hasta ahora, no se ha podido demostrar ningún efecto benéfico preventivo en los suplementos de antioxidantes como preventivos del cáncer, es importante recibir el aporte de los mismos únicamente en la dieta, dejando los suplementos para la corrección de los estados de carencias de estos nutrientes.
Conclusión: todo natural
Los antioxidantes desempeñan un papel importante en la prevención del cáncer, y esta protección depende de que el aporte de estos (y del resto) nutrientes se haga a través de una dieta balanceada.
© Panóptico
Agosto 3, 2000
|