Si uno viaja a Quintana Roo, puede escaparse uno o dos días del ajetreado y citadino ritmo de los centros turísticos convencionales y dedicarse a conocer los pueblos de la región. En la zona maya del estado, donde persisten las raíces mayas y la vida lleva otro ritmo, hay mucho que conocer. De entre estos destinos, destaca el centro más importante de la zona maya: el pueblo de Felipe Carrillo Puerto.
Felipe Carrillo Puerto está situado en el estado de Quintana Roo, a 110 Km al sur de Tulúm y aproximadamente a 220 km al sur de Cancún y es, hoy en día, un lugar predomina la paz y la tranquilidad en la vida de sus habitantes. Este pequeño pueblo de 5 mil habitantes es la cabecera del municipio del mismo nombre.
Fundado el 3 de noviembre de 1850, Carrillo Puerto es el municipio más grande del estado de Quintana Roo con aproximadamente 70 mil habitantes. Su primer nombre fue Chan Santa Cruz Balamnah Kampocolche cambió en 1902 a Chan Santa Cruz de Bravo y por último en la década de los treinta el gobernador de Yucatán le puso su nombre a la entidad Felipe Carrillo Puerto, nombre que lleva hasta la fecha.
La mayor parte de la población de Carrillo Puerto se dedica a al cultivo de la milpa, camote, yuca, frijol, jitomate, chile verde, maíz, cilantro y otros alimentos; el resto se dedica a atender los hogares o bien, trabajar en pequeños negocios de comida o ropa que se encuentran a lo largo del municipio.
En cada pueblo hay siempre una persona que es como una enciclopedia biográfica e histórica del lugar. Es alguien a quien es necesario consultar para conocer a fondo el lugar donde estamos. En Carrillo Puerto esa persona es Don José Sosa, dueño de los helados del portal ubicados en la plaza principal. Don José lleva más de 50 años vendiendo los mejores helados de la región, hechos por él mismo, de fruta natural, con un toque inigualable de sabor. En la noche, la plaza frente a su tienda, ahora en plena reparación por el 150 aniversario del pueblo, se llena de niños jugando y de personas que se sientan a platicar un poco para relajarse del pesado día de trabajo. Así, entre anécdotas y helados, se puede conocer una parte de la riqueza étnica de la región y parte de la petit historia, que a veces es más importante que la que se consigna en enciclopedias y libros de texto.
Junto a la plaza, Carrillo Puerto cuenta con un pequeño cine muy barato. Las películas cambian casi a diario y, contra lo que cualquier prejuicioso pudiera pensar, conviven las joyas cinematográficas con las películas de tercera categoría. Y como es el entretenimiento más socorrido, los asiduos asistentes al cine hablan lo mismo de Charlie Chaplin que de los hermanos Almada.
Carrillo Puerto cuenta con educación en todos los niveles, tiene varias primarias, una secundaria, un bachillerato y hasta educación tecnológica con opciones profesionales. Por esto se llama al pueblo "la Atenas de los Mayas" según el Secretario General del Ayuntamiento, Azael Nahuat.
Repleto de gente amable y trabajadora, de casas mayas clásicas hechas de palos y paja y de deliciosa comida típica, Carrillo Puerto es un magnífico lugar para conocer y para pasar unos días llenos de tranquilidad en armonía viviendo la historia.