El martes 6 de febrero del 2001 se realizó una marcha del Angel de la Independencia al Zócalo organizada por el grupo que ocupó las instalaciones de la UNAM el año pasado. El desinterés de muchas personas y la petición de las mismas cosas de siempre sólo demuestran la grave desorganización interna del llamado Consejo General de Huelga (CGH).
La marcha estuvo formada por alrededor de siete mil personas, pocas en comparación con marchas anteriores. Como siempre, la mayoría ni siquiera era de la UNAM. Esto se debe no sólo a las varias rupturas y divisiones en el seno del CGH, sino además a una notable falta de convocatoria que cada día es más manifiesta. "Hay muchas personas que no tienen interés en este tipo de cosas" dijo una de las asistentes a la marcha del CCH sur y que prefirió no dar su nombre. "El CGH ya no tiene fuerza. La ruptura se ha dado porque un grupo pequeño de personas es el que quiere dirigir ignorando a las asambleas" dijo Cynthia Galindo, del mismo colegio y que también fue a la marcha.
Siguiendo el guión de siempre, los integrantes de la marcha protestaron contra la reglamentación de las marchas que propone el gobierno del Distrito Federal, contra el "capitalismo salvaje" y el "neoliberalismo", así como contra Estados Unidos, la globalización, las privatizaciones y la existencia de la Policía Federal Preventiva. Hubo pintas, vandalismo contra las estatuas de héroes de la patria, comercios y demás. Como incidente curioso, una participante en la marcha se desnudó por completo y, con manos rojas pintadas en el cuerpo, desfiló frente a los ojos inertes y apagados de una multitud que intentaba mostrar entusiasmo, pero que no lograba convencerse del mismo.
Supuestamente, la marcha fue una manifestación y advertencia a las autoridades de que no se ha olvidado la entrada de la Policía Federal Preventiva el 6 de febrero del 2000, acto que según el CGH fue "violatorio de la autonomía universitaria". Sin embargo, es evidente que la marcha se realizó por temor a ser ellos los olvidados: "realmente no creo que esta marcha haya servido para algo" dijo Juan Pablo Nava, uno de los cegehacheros, "la verdad aunque asistí a la marcha finalmente creo que no lleva a ningún lado".
Aunque no faltaron las personas que repetían con insistencia que la marcha "es un recordatorio a las autoridades de nuestra inconformidad y de demostrar que queremos más democracia e igualdad entre las personas" comentó uno de los que acudieron a la marcha. "Lo que queremos es que nos tomen en cuenta para las decisiones de la universidad; que la toma de decisiones sea democrática" dijo otro de ellos.
Para muchas personas el movimiento que tuvo cerrada a la UNAM por más de diez meses sigue vivo, así como para muchos el movimiento estudiantil del 68 "no se olvida". "Son gente que no acepta que hubiera terminado la huelga; viven siempre en el pasado" afirmó Claudia Lima, miembro del CGH. "El movimiento está perdido, muy pocas personas siguen confiando en él" dijo la miembro del CGH anteriormente citada que prefirió permanecer en el anonimato.
En la mañana de ese día, más de treinta profesores fueron vejados en la explanada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Los catedráticos fueron amagados, semidesnudados y por lo menos uno de ellos, José Luis Hoyos, con treinta años de docencia universitaria, fue golpeado y robado, mientras uno de los líderes del CGH, Alejandro Echeverría "El Mosh", le rompía los pantalones con una navaja.
Como epílogo kafkiano de la marcha conmemorativa, se han comenzado a recolectar firmas en los planteles de la Universidad para invitar a los zapatistas a la UNAM. Los motivos son los de siempre: "Los zapatistas vienen para manifestarse en contra de que violaron la autonomía" dijo un simpatizante del grupo. "Estamos recolectando firmas para invitar a los zapatistas con el fin de que nos enseñen su forma de pensar" dijo otro recolector de firmas.
Al parecer el CGH ha perdido gran parte del apoyo con el que una vez contó, pero ya vienen los zapatistas, un grupo que aunque manifiesta a veces diferencias con el CGH, sabe que en él tiene uno de sus principales apoyos para su anunciado viaje al Distrito Federal. Cuando eso ocurra, no sería de dudar que el CGH vuelva a tomar forma, al menos en lo que convenga a la agenda del zapatismo. Y como cualquier pretexto es bueno para el vandalismo sin ideales ni dirección, pues…