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El Negocio en Casa
Por Redacción /Panóptico

Una de las formas más sencillas de trabajar es basar en negocio en el propio hogar. Con eso, se abaratan los costos de apertura y además se tiene tiempo suficiente para la familia. Actualmente, muchos negocios de tipo consultoría y servicios son instalados por la gente en sus propias casas, lo que da un gran grado de libertad. De acuerdo a las diversas obras que hemos consultado, para tener éxito en el negocio casero hay que tener en cuenta las siguientes condiciones:

Tenga una línea telefónica propia para el negocio. No arruine la vida social de su familia dejándola incomunicada por horas porque usa la línea para sus llamadas de negocios o para Internet. Peor aún, no enoje a sus clientes teniendo la línea ocupada con la llamada de su hija adolescente. Mejor contrate una línea exclusiva para el negocio, lo que además le permitirá aislarla los fines de semana para que disfrute de su tiempo libre.

Consiga un fax. Sea que cuente con el en su computadora o compre uno, el fax es indispensable actualmente tanto para enviar como para recibir propuestas de negocios, cotizaciones, comunicados diversos, etc.

Sea ordenado. Guarde los documentos en orden y a la mano. No haga esperar a los clientes mientras busca expedientes abajo de osos de peluche o en la alacena.

Mantenga una disciplina. Algunas personas creen que trabajar en casa es sinónimo de no bañarse, trabajar en bata y comer encima del escritorio. No lo haga. Vístase con ropa cómoda, pero vístase. No permita que la flojera y la relajación que casi todos sentimos al ponernos la pijama y la bata lo contagien. Lo mismo aplica para la rutina de trabajo.

No tienen que saber que trabaja en casa. Si se lo preguntan, no tiene porque negarlo. Pero tampoco tiene que anunciarlo. Es irrelevante: si usted ofrece un servicio de primera, no importa si trabaja en casa o en una oficina carísima de la zona comercial de la ciudad.

Planifique sus visitas. Cuando vaya a ver a sus clientes, siempre pregúntese qué sentido tiene ir a visitarlos. Si lo que va a lograr en la visita puede obtenerlo a través de una charla telefónica o un comunicado vía correo electrónico o fax, no pierda su tiempo. Y cuando decida ir a ver a su cliente, lleve papel membretado, tarjetas y facturas o recibos, siempre por duplicado, para que evite tener que dar una vuelta "porque no llevaba el recibo que me pidieron".

Presencia en Internet. Consiga una página en Internet, sea gratuita o pagada, donde detalle sus servicios y la forma de contactarlo. Si no tiene experiencia, es mejor asesorarse. Recuerde que, actualmente, el correo electrónico es tan importante como la comunicación telefónica o por fax, y es mucho más barato.

Planifique, prospecte y evalúe. Vea si el negocio se dirige hacia donde usted quiere. Revise con calma los clientes potenciales y hágales llegar su material. Evalúe el desempeño propio y de los empleados.

Usando estas tácticas, es muy posible que su negocio casero le traiga prosperidad y seguramente la paz y tranquilidad que usted buscaba cuando decidió emprender la aventura empresarial hogareña.

© Panóptico
Febrero 15, 2001