Billingham, en la parte norte de Inglaterra, es un pequeño pueblo en el área de Teeside. Se ha hecho famoso en fechas recientes ya que de ahí procede el joven actor Jamie Bell, de la película Billy Elliot. Sin embargo, Billingham es mucho más que eso. La vida tranquila que disfrutan sus habitantes y una tasa persistentemente descendente en el delito se debe, entre otras cosas, a los esfuerzos de sus propios habitantes que llevan a la práctica un programa constante de vigilancia vecinal.
John Allan, residente de Billingham, ha sido el responsable y principal promotor del proyecto de vigilancia vecinal. Iniciado como un programa para disminuir el robo a casas habitación y el vandalismo y robo de vehículos, han logrado reducir el número de estos y otros delitos a la mitad del promedio nacional de la Gran Bretaña. Y es que la comunidad siempre está adelante de la policía en cuanto a conocer quién, cómo y cuándo comete delitos. "Si conocemos el patrón del delito, podemos estar alertas y prevenir nuevos hechos delictivos".
Como todo proyecto de vigilancia vecinal, no recibe fondos federales, pero sí asesoría de la policía local. También mantiene vínculos directos con las autoridades encargadas de aplicar la ley. Este intercambio de información es clave para que un programa de esta naturaleza funcione.
John Allan comenta que el mayor reto de un proyecto de este tipo es "mantener el entusiasmo después del éxito inicial, ya que la apatía es el mayor peligro" al que un proyecto de este tipo se enfrenta. "Cualquier otra cosa puede corregirse o manejarse". Por eso es importante mostrar, usando boletines o cualquier medio, los logros de la vigilancia vecinal. Si la gente percibe los cambios, se sentirá más inclinada a colaborar.
El proyecto de vigilancia comunitaria reconoce que el vandalismo está íntimamente relacionado con la seguridad de la comunidad. "Van de la mano. Hay que recordar que una cosa conduce a la otra". Por este motivo, "la prevención es esencial" y a través de enseñar a los padres a detectar signos de pertenencia a pandillas o participación en vandalismo en sus hijos, "la vigilancia vecinal cumple con una importante función preventiva también".
Para iniciar un proyecto similar en su propia comunidad, John Allan recomienda "juntar un grupo pequeño de vecinos para iniciarlo e involucrar a la policía local".
La vigilancia comunitaria de Billingham cuenta con una página en Internet que sirve para mostrar los avances en materia de seguridad vecinal. Aunque está al nivel de prototipo, la página es un ejemplo de cómo Internet puede usarse para divulgar información y mostrar los focos rojos y los puntos que merecen mayor vigilancia y atención. Es notable que este sistema que Allan lanzó hace cinco años como un prototipo hace tiempo, ahora sea el que se está usando a nivel nacional para alentar este tipo de participación.
Usando la fuerza de la comunidad para prevenir, vigilar y denunciar, y participando todos juntos en la prevención, los vecinos de Billingham han hecho que su pueblo se vuelva más seguro y un lugar mejor. "Vivir en comunidad no es sólo avecindarse en un lugar, sino colaborar con la preservación y la seguridad del lugar. Incrementar la seguridad de todos es lo más importante para aumentar la propia".
Puede visitar la página del proyecto de vigilancia comunitaria de Billingham en http://billingham.homepage.com/nhw.htm