Ciencia, Prioridad para un México Fuerte
Por
Gonzalo Rosado
La dependencia del exterior en materia de ciencia y tecnología es una de las características de los países tercermundistas. De ahí que sea tan importante conservar un buen nivel de productividad científica y tecnológica en un país que pretende salir del subdesarrollo. Sin embargo, no hay vocaciones. No hay estudiantes que quieran dedicarse a estas áreas del conocimiento humano.
En los últimos años se ha notado una disminución de la matrícula de estudiantes en las carreras científicas, atribuida principalmente al desinterés de los jóvenes por la ciencia. Por esto en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se creó el Programa Jóvenes Hacia la Investigación (JHI), dedicado a aumentar el interés de los jóvenes por la ciencia.
El Programa Jóvenes hacia la Investigación surgió en 1989, y se integra básicamente de conferencias impartidas por los investigadores ante los alumnos de las escuelas de bachillerato de la UNAM e incorporadas, visitas guiadas a las instancias de investigación como centros o institutos y también las llamadas Estancias Cortas, las cuales consisten en que un alumno de bachillerato pase de cuatro a seis semanas con algún investigador de la Universidad colaborando en alguna investigación en la que el estudiante esté interesado.
El objetivo principal de este Programa es aumentar el interés de los jóvenes por las carreras científicas, ya que carreras como física y matemáticas están en decadencia. Martha Enríquez, directora del Programa Jóvenes hacia la investigación afirma que "uno de los objetivos del Programa es aumentar la matrícula de las carreras de corte científico ya que cada vez son menos las personas que están interesadas en estas opciones".
Otro de los objetivos es que los jóvenes que participan en JHI se den cuenta de qué es realmente lo que quieren estudiar. Esto evita en gran parte la deserción de carreras que tan caro le cuesta a la Universidad. "La persona que entra en el Programa y se da cuenta de que las áreas científicas no son para él, se irá con la certeza de que su camino profesional está en otro lado, aunque la mayoría de las personas que entran en JHI terminan entrando a carreras de corte científico" dice Enríquez.
Por otro lado, Miguel Ángel Herrera Andrade, coordinador de JHI, dijo que otro de los objetivos es "evitar la deserción de las carreras científicas, ya que le cuesta carísimo a la Universidad mantener a alumnos que se van a cambiar de carrera a medio camino".
Esta tendencia es preocupante, ya que, según dice el doctor Herrera, "están entrando cada vez más personas que no tienen un interés real en la carrera científica sino que querían otra pero que no quedaron, como es el caso de la carrera de física, en donde se inscriben aproximadamente 250 estudiantes por año, de este número sólo 20 escogieron la carrera como primera opción. Esto quiere decir que 230 alumnos no tienen un interés real por esa carrera".
Es por eso que, además de realizar una buena selección, orientación y perfil profesional, es indispensable aumentar el interés de las personas por carreras científicas. México tiene poca investigación, y un país en donde las personas no tengan los conocimientos mínimos en ciencia es un país que está muy por detrás de los países desarrollados: "La investigación científica es lo que le da a los países primermundistas su supremacía, nosotros estamos cada vez más lejos, entre menos científicos tenga el país menos capacidad tendremos de alcanzar al Primer Mundo".
Los resultados que JHI ha obtenido han sido buenos, ya que las personas inscritas en el Programa, además de saber si esa es la carrera que desean estudiar, aprenden de investigadores que pueden enseñarles mil cosas, y si realmente es lo que quieren estudiar en una estancia corta adquieren experiencia que les será muy útil en el futuro, pues "los alumnos inscritos en este programa generalmente son o se convierten en alumnos de excelencia", opina Enríquez.
Para poder realizar una estancia corta, lo primero que el joven debe hacer es inscribirse al Programa por medio de su escuela o pidiendo informes en orientación educativa. Una vez inscritos, todo es simple ya que "lo único que se les pide para realizar una Estancia Corta es que tengan muchas ganas de aprender" afirmó la directora Enríquez.
Aunque no hay cifras que permitan una auditoría fina de los resultados, El Programa Jóvenes hacia la investigación pone su granito de arena y ha tenido buenos resultados, en opinión de sus responsables, y es una prueba de que las cosas pueden mejorar. "El progreso ha dependido y seguirá dependiendo de la ciencia. Sigo apostando por la educación como la única salida para los problemas de México" finalizó el doctor Herrera.
© Panóptico, Gonzalo Rosado
Mayo 15, 2001
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