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Las Mejores Mascotas
Por Redacción /Panóptico

Quien haya pasado una tarde contemplando los peces en un acuario, o quien haya jugado con su perro hasta cansarse y disfrutado por horas del canto de un canario, sabrá que no mentimos: las mascotas mejoran la calidad de vida de cualquiera. Al grado que en países como Japón y Corea, se instalan acuarios en las oficinas para que los empleados trabajen con mayor relajación.

Una mascota es fuente de afecto y felicidad. Pero hay que elegirla con cuidado. Porque para que tanto el dueño como el animalito vivan bien, la selección debe tomar en cuenta las necesidades de ambos.

Tiempo. ¿Contará con tiempo suficiente para atender a su mascota? La mayoría no requieren mucha atención, pero otras son muy demandantes. Si vive en departamento, un perro requiere salir a pasear al menos una vez al día. Los gatos, por otro lado, son más sedentarios y se adaptan fácil a la restricción de espacio. Las aves requieren atención constante, y al menos hay que cambiarles agua y alimento una vez al día. Los peces son excelentes como mascotas, pero limpiar un acuario, así sea pequeño, es una tarea dura. Piense en las limitaciones de tiempo que tiene antes de hacer una elección.

Espacio. El pretexto favorito para no tener una mascota es "no tengo espacio" o su variante "vivo en un departamento". En realidad, pocos animales requieren de mucho espacio. Un perro, por ejemplo, holgazanea con gusto en un pequeño departamento y ajusta sus necesidades a los momentos en que su dueño pueda sacarlo. Es un error pensar que un perro pequeño requiere menos espacio que uno grande para vivir confortablemente. Hay razas grandes que se adaptan bien a poco espacio, como el labrador y sus variantes, mientras que razas pequeñas, como el beagle, requieren de mucho espacio para estar contentos.

Alergias. Si no se es alérgico al polvo casero o específicamente al animal que se pretende poseer, no hay razón para no tener una mascota. Si se tiene alergia a los gatos se pueden tener perros. La única alergia que quizá descarta a todas las mascotas con pelo es la alergia al polvo casero, ya que éste se aloja fácilmente en el pelaje de los animales.

Enfermedades. Si un animal está sano no hay forma de que trasmita enfermedades a los humanos. Es falso que "los hamsters tienen virus" y que "los gatos enferman a las embarazadas". En este último caso, hay que llevar al gato para que el veterinario lo desparasite y así se evite que sea una fuente de contagio de la temible toxoplasmosis. Pero un gato sano, que no coma carne cruda y que reciba atención periódica del veterinario, no es reservorio de la enfermedad. Los monos, sin embargo, son fuente de un virus mortal, el virus B, del cual se desconoce sus mecanismos de acción y transmisión, por lo que poseer monos es un riesgo real. Pero fuera de este, no hay otras enfermedades que temer. Por otra parte, algunos animales sí pueden contagiarse de enfermedades humanas. Los conejos, por ejemplo, fácilmente adquieren el resfriado común, que en ellos suele complicarse y ser mortal.

Animales exóticos. Definitivamente no son recomendables como mascotas. Además del daño que se hace a la especie, pues las más populares son especies en extinción o al menos amenazadas, nunca logran domesticarse del todo. Los mapaches son muy tiernos mientras son pequeños, pero de grandes, si no se les dedica mucho tiempo – más de 12 horas al día –, se vuelven sumamente feroces y destructores. Están de moda los hurones, y aunque su caracter es bueno, su olor es muy fuerte, incluso usando los productos que claman eliminar el olor de sus excreciones. Las guacamayas sufren mucho en cautiverio, y algunos naturalistas dicen que los comportamientos exhuberantes que desarrollan, como cantar y hablar, son más producto de la desesperación que del gusto.

Quizá después de leer este documento se haya desanimado de su deseo de hacerse de una mascota. ¡Anímese! Los animales son fuente de felicidad. Su cariño es incondicional. La calidad de vida no se mide sólo en logros personales, posesiones o aciertos académicos, sino por la satisfacción que se siente al final del día. Y sea que tenga familia, viva solo, tenga poco o mucho dinero o trabaje en lo que sea, comprobará lo agradable que es verse recibido por una cola amistosa que no deja de moverse, por una bola de pelo que se restriega contra usted mientras ronronea, o por una alegría multicolor que nada, incesante, en una flamante pecera.

© Panóptico
Julio 1, 2001