El 2 de julio del 2000, millones de mexicanos votaron por Vicente Fox, el candidato de la Alianza por el Cambio o más bien del PAN a la presidencia. Su triunfo hizo felices a todas aquellas personas que votaron por él, porque al fin el PRI había sido vencido, al fin entraría un nuevo gobierno con nuevas ideas y un cambio, un cambio que fue la promesa básica durante la campaña. Esa promesa de cambio fue quizá lo que dio a Vicente Fox el triunfo. A nueve meses de su gobierno, ese cambio no ha llegado.
Al llegar a la presidencia, Fox gozaba de una gran popularidad y muchas personas estaban realmente felices de su triunfo porque vendría la construcción de un nuevo país. Ahora, por más que las encuestas y análisis intentan negarlo, la imagen de Fox se ha ido deteriorando. Ahora muchos lo ven con desprecio, incluso con desconfianza o al menos sin la fe que antes tenían en él.
Han pasado nueve meses desde que el gobierno de Fox tomó posesión. Todos saben que era un tiempo corto para esperar cambios radicales, pero no se han visto ni indicios. "Esperaba que a estas alturas ya se vieran cosas a favor del país" dijo Guillermo García, estudiante de la facultad de ingeniería de la UNAM. "Lamentablemente el cambio no ha llegado y ya no sé qué esperar de este gobierno" dijo Alejandra Alvarado de 23 años y estudiante de Derecho de la misma universidad.
No sólo las expectativas, sino la misma opinión sobre Fox ya no es la misma que durante aquella venturosa campaña presidencial. "Ya no tengo la confianza que antes tenía en él, las cosas no son como las esperaba" comentó Federico Cruz, estudiante de arquitectura de 29 años, "Realmente llegué a pensar que la situación en este país mejoraría", opinó Laura Huelgas, estudiante de 22 años de la misma facultad.
Como siempre, no faltan los que, según ellos, habían profetizado la falta de acción de este gobierno. Sus comentarios se pueden resumir en "siempre lo supe, siempre dije que Fox no sería la solución de este país". Otros, los más, se mostraban decepcionados de lo que ha pasado en el país. Y es que la gran mayoría realmente llegó a confiar en Fox y, en buena medida, esa confianza ha sido traicionada.
Al preguntarles qué es lo que esperan del resto de su gobierno dudaron un poco y dijeron que esperan que "la situación mejore, pero como veo que van las cosas no tengo tantas esperanzas como antes", aportó Alejandra Alvarado, estudiante de Economía. O como dijo Leslie Cano, estudiante de Derecho de la universidad Latina, "no estoy a gusto con lo que han sido los primeros meses del gobierno de Fox y veo muy difícil el cambio ¿qué cambio puede haber?"
Al preguntarles si hubieran votado por otro partido de haber sabido que la situación estaría así, dudaron aún más,. Según Guillermo García, "la situación estaría así con todos los partidos; Fox era la esperanza y está fallando, pero de los demás no tenía muchas ilusiones". "Creo que lo hubiera pensado con más detalle, pero por quién votar, no lo sé" dijo Nonatzin Luna, estudiante de Derecho.
Aunque muchas personas ya no confían en Fox, aún hay otras que siguen pensando que es muy prematuro calificarlo y que se debe esperar más tiempo. David Plata, licenciado en turismo dice que cree que "el tiempo que lleva gobernando aún es poco, deberíamos esperar un año más para ver cómo está la situación en el país". Coincidió con esto Deborah Chavarría, de 26 años, ya que "debemos esperar un poco más de tiempo para evaluar las cosas".
Esperemos que la falta de acción hasta el momento del gobierno foxista sea meramente coyuntural. Después de todo, muchos votaron por él, y no es justo que el cambio haya sido para seguir igual, en el sentido de que todas las promesas de campaña fueran simplemente demagogia hueca cuyo único fin era llevar a Fox a la presidencia.