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De Perros y Gatos
Por Adriana Salas

La superpoblación de animales felinos y caninos es un grave problema y lo ha sido durante mucho tiempo en todo el mundo. Durango, en México, no es la excepción. Durante 40 años se han implementado los más terribles métodos y campañas para "desperrizar" ciudades, haciéndonos creer que este es el único método viable ante el problema. Pero ahora, con las nuevas, más baratas y mejores técnicas para esterilizar animales, ya no hay justificación para las siniestras campañas realizadas con el pretexto de falta de recursos y de espacio en el mal llamado Albergue Municipal.

El perro doméstico ha estado con nosotros hace por lo menos 15 mil años y los felinos ¡por lo menos 9 mil. Han sido animales sagrados en muchas culturas, incluyendo la nuestra. De hecho, se atribuye a los perros bastante importancia en la evolución humana. La simbiosis inicial entre el perro y el hombre permitió a este último, más débil e indefenso frente al medio ambiente, la oportunidad de desarrollar habilidades, mientras los canes mantenían a raya a los depredadores que en los albores de la humanidad aún usaban a los humanos como presas.

Durante siglos nos hemos deleitado con historias de heroicos animales que han salvado la vida de un humano. Sea en estos actos o como una compañía fiel, hemos encontrado alivio en esos pequeños momentos que compartimos con las mascotas. Ellos siempre están ahí. Y nosotros, a cambio, los llevamos a las perreras; pedimos que los "pongan a dormir" porque "ya no nos podemos hacer cargo de ellos"; los abandonamos a su suerte en medio de calles con mucho tráfico; depositamos a sus cachorros en cajas de cartón para que se los lleve la basura; los colocamos en costales, bolsas o cajas para que los arrollen los carros; o los llevamos a alguna asociación protectora que tarde o temprano, usualmente temprano, los sacrifica. Y pensar que todo esto se puede evitar si hacemos conciencia dándoles un hogar, esterilizándolos, vacunándolos y, ya como acción más comprometida, oponiéndonos a que los que infortunadamente llegan a la solución final sean sacrificados de alguna manera perversa, en aras de, supuestamente, solucionar un problema.

La crueldad del tratamiento en estos supuestos albergues es increíble. Una vez recogidos los animales, usando métodos muy violentos, se les coloca en pequeñas jaulas donde esperan la muerte, que llegará de acuerdo al método "más eficaz", es decir, el que sólo tiene en cuenta las cifras y no el dolor, la ética o la piedad: ahorcamiento, inanición, envenenamiento, cámara de gas, electrocución (método actualmente usado en esta capital, y que es uno de los más crueles y horribles que existe). Estos métodos, además de carecer de ética, son completamente ineficientes ya que jamás atacan la causa real del problema y por lo tanto no acaban con él.

Un perro o gato se reproduce de manera geométrica. Una hembra tendrá en su primer año productivo al menos 16 cachorros y de esos 16 al menos 8 serán hembras. Al segundo año, contando esa primera hembra y todos sus descendientes tendremos 128 cachorros. Al cabo de 6 años, se alcanzará la increíble cifra de 67 mil perros. Con los gatos las cosas no son mejores. El primer año habrá 12 felinos y después de 9 años, 11 millones 606 mil 77 gatos. Como puede verse el hecho de exterminar a cuanto perro y gato se recoja en la calle no va a conducir absolutamente a nada: primero, se requeriría que cada hembra produjera un solo ejemplar, y segundo porque los animales que no son capturados tienen más oportunidades de crecer y reproducirse, al haber más comida y espacios libres donde desarrollarse, aumentando su número de nuevo en un corto tiempo. Esto conduce a un círculo vicioso interminable en el cual se encuentra actualmente nuestra ciudad. Si a esto sumamos que rara vez se hacen campañas para educar a la gente para no abandonar sus mascotas, el panorama es bastante malo.

La solución a este grave problema es la esterilización, tanto mascotas caseras como de los animales callejeros, es decir, de los que no tienen una casa fija donde vivir, pero son alimentados, vacunados y cuidados por los vecinos; son los llamados "animales del barrio" o "mascotas en condominio". La única solución viable, ética, práctica, económica y definitiva para la superpoblación canina y felina de esta localidad y de otros municipios, es la esterilización y la educación sobre la responsabilidad de tener una mascota, de una conciencia de no abandonar mascotas.

Es una mentira que la perrita o la gatita necesiten de tener "su primera camada" antes de esterilizarlas. Por el contrario, hacerlo antes de que procreen por primera vez disminuye las complicaciones quirúrgicas y el trauma operatorio. No hay consecuencias mayores como resultado de la esterilización, ni en los machos ni en las hembras. Es más, si por algún motivo se desea que un macho conserve su arrojo y temperamento, ahora en vez de la castración se puede efectuar una vasectomía, logrando que el perro ya no pueda reproducirse, pero conserve todas sus características de conducta.

Los animales sufren como nosotros. Sienten y perciben. Si queremos retribuir en algo lo mucho que nos han dado estos compañeros de evolución y de planeta, es hora de optar por una solución fácil, sencilla, barata e incruenta. La esterilización es todo eso.

Agradeceré sus comentarios a stilalivef@terra.com.mx o en la página http://stillalivefish.freeservers.com

© Panóptico, Adriana Salas
Octubre 1, 2001