Vida Inteligente Extraterrestre
Por
Gonzalo Rosado
Cuántas veces no nos hemos preguntado si en verdad somos los únicos seres vivientes del universo; si no existirán otras civilizaciones similares a la nuestra viviendo en un planeta como el nuestro, muy lejano a nosotros.
La probabilidad de que exista la vida inteligente además de nosotros ha sido una cuestión que se han planteado muchas personas y que se ha tomado seriamente. El universo está formado por infinidad galaxias, y cada una de ellas tiene millones de estrellas; según se ha visto, muchas tienen sistemas solares y planetas como el nuestro, por lo que hay una alta posibilidad de que en alguno de esos sistemas estelares - esto es, una serie de planetas girando alrededor de una estrella, como el sistema solar - pudiera haber vida, y quizá alguna de esa vida sea inteligente.
Lamentablemente, nunca se ha podido demostrar la existencia de vida inteligente. De hecho, sólo en un meteorito procedente de Marte se han podido visualizar estructuras similares a bacterias. A pesar de que se han hecho muchos intentos de encontrar vida inteligente proveniente del espacio exterior nunca ha habido una respuesta o una prueba contundente e irrefutable que nos indique que no estamos solos en el universo.
Pero una cosa es que las probabilidades de que exista vida además de la nuestra sea grande y otra muy distinta y que ha sido altamente difundida es de que nuestro planeta sea visitado por criaturas de otros mundos y con tecnologías mucho más avanzadas que la nuestra para realizar secuestros de personas con las que realizan experimentos aterradores.
El mito de que nuestro planeta es visitado por criaturas de otros mundos inició a principios de la década de los cincuenta con los platillos voladores. Desde entonces ha habido miles de historias acerca de gente que es secuestrada por extraterrestres, o naves de otros mundos que exploran nuestro planeta, o fotografías y pruebas falsas de platillos voladores que han caído en la Tierra. Incluso se han creado revistas seudocientíficas y programas de televisión sobre la vida inteligente y secuestros por parte de extraterrestres. Pero hasta la fecha no existe ninguna prueba científica irrefutable que compruebe este tipo de vida.
Podemos hacernos ilusiones y soñar con encontrar vida inteligente y saber todo sobre ello, no tiene nada de malo, pero de eso a creerlo plenamente, sin ninguna prueba que lo respalde hay un gran paso.
Contra lo que muchas personas podrían pensar, los científicos serios sí se ha interesado en investigar la vida extraterrestre y se han hecho muchos intentos por encontrarla. Incluso se han mandado naves al espacio exterior que salieron de nuestro sistema solar y que dentro de mucho tiempo llegarán a otras estrellas, donde quizá sean encontrados por seres inteligentes.
Estas naves son las Pioneer (Pionero) 10 y 11. La Pioneer 10, lanzada en 1972 fue la primera nave que abandonó el sistema solar. En principio el objetivo principal de esta nave era estudiar de cerca el planeta Júpiter, pero ya que la sonda iba a abandonar nuestro sistema solar después del estudio, al científico estadounidense Carl Sagan se le ocurrió que se podría incluir en la nave un mensaje gráfico y auditivo por si acaso la nave llegara a tener contacto con alguna civilización inteligente, y así se hizo, se incluyó un mensaje que expresa cómo somos y dónde nos encontramos. Un año después, en 1973, fue lanzada la Pioneer 11, la cual llevaba un mensaje idéntico al de su gemela.
Por otro lado, en 1975, se lanzaron otras dos sondas al espacio, se trataban de la Voyager (Viajero) 1 y 2, pero esta vez se incluyeron en ellas un mensaje escrito y un disco que contiene imágenes y sonidos. Ambas naves viajan a una velocidad de 600 mil kilómetros por hora, siendo las más rápidas que se han construido.
Estas cuatro naves han salido en direcciones distintas y sin un fin determinado. Las probabilidades de que encuentren vida inteligente son infinitamente pequeñas, ya que las distancias entre las estrellas son enormes. Por ejemplo, para que la nave Voyager 1 llegue a la estrellas más cercana tardará aproximadamente 72 mil años, por su parte, la Pioneer 10 tardará más de dos millones de años en llegar a la estrella más cercana. Es por eso que si alguna vez el mensaje llega a algún tipo de vida inteligente y hay alguna respuesta de su parte ninguno de nosotros estará aquí para presenciarla.
Aun así los esfuerzos se han realizado, han habido muchos otros intentos y probablemente no serán los últimos que se hagan. Las misiones espaciales no son la única manera de buscar señales de vida inteligente. Hoy en día existen otras formas más sencillas de buscar estas señales, como el monitoreo de emisiones espaciales, y así cada día se avanza más en un tema que quizá podría cambiar el destino de la raza humana. Pero mientras eso ocurre, quizá sea más sensato cuidar este, el único planeta donde sabemos que hay vida y que cada vez está más maltratado por nosotros, que deberíamos comportarnos más como vida inteligente.
© Panóptico, Gonzalo Rosado
Enero 15, 2002
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