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Empobrecer a los Pobres
Por
Gonzalo Rosado
La miscelánea fiscal, aprobada el último día del año 2001, ha confundido a más de uno. Hoy en día nadie sabe exactamente cuánto es lo que deberá pagar de impuestos, tan sólo se sabe que será mucho y casi siempre de manera injusta.
Según los diputados, que parafrasean a Fox cuando éste defendía su proyecto hacendario personal, la miscelánea de ninguna manera se recargaría en los más pobres y de menores ingresos, pero al final resultó todo lo contrario. Tal parece que la Reforma se hizo para perjudicar a los que menos tienen. Entre los impuestos que se tendrán que pagar muchos de ellos no tienen fundamento alguno, como es el caso de gravar el precio de entrada de los museos. De por sí la población mexicana asiste muy poco a los museos, con este aumento es de esperarse menor asistencia. ¿Acaso los museos no son fuentes de conocimiento y aprendizaje que tanta falta le hace al país? "Es una tontería lo que están haciendo, ¿cómo pueden aumentar los costos de algo tan valioso como son los museos?" comenta preocupada la señora Martha Enríquez, trabajadora en un centro comercial.
Pero créalo o no, el aumento al precio de entrada de los museos no tiene importancia si se compara con impuestos ridículos basados en criterios absurdos. Actualmente, según la miscelánea, los impuestos al calzado se definen según si cubren o no el tobillo del usuario: si lo hacen, son de lujo y si no, pues no. Es decir que ahora las botas son consideradas como artículos de lujo, así sean calzado industrial o utilitario; ¿qué acaso los legisladores no pensaron que los principales portadores de botas son los campesinos, los obreros y los soldados? En cambio, unos zapatos de más de mil pesos, de fina marca, no son considerados artículos de lujo, pues no cubren el tobillo. "Es increíble que cosas tan básicas para algunas personas como son las botas sean consideradas como lujo" comentó Gabriela Hernández, de 23 años y estudiante de diseño gráfico, quien también afirmó que no se había enterado de esa aplicación absurda del impuesto. "Es increíble, ahora las personas que compran botas estarán portando artículos de lujo, ¿no?" dijo el señor Arturo Morales, jubilado desde hace tiempo.
"El ejecutivo propone y el Congreso dispone", dijo Fox. Y es verdad. Lamentablemente el Congreso dispuso algo mucho peor que la propuesta original de Fox, ¿cuánto tiempo tuvieron para resolver todos los problemas en torno a la Reforma Fiscal? Pero no, la miscelánea se realizó hasta el último día posible, incrementando los impuestos de tal forma que perjudicarán a las clases más pobres, creando una miscelánea que nadie entiende y que trae consigo problema tras problema. "¿Qué acaso no pueden idear una mejor forma de recaudar dinero?, ¿por qué no mejor enfocarse más a evitar la evasión fiscal?, de ahí sacarían más de lo que quieren" comentó el señor Morales.
Y los atropellos no sólo vienen de la cuestión impositiva. Por otra parte, el Secretario de Energía, Ernesto Martens afirmó que el aumento a la electricidad no perjudicará a los más pobres. Para variar, no es verdad, ya que como se ha dicho, quien tenga una factura de 4 mil 700 pesos, ahora se le aumentará dos mil pesos adicionales; por lo tanto, si una pequeña miscelánea paga ésta cantidad de luz, debido al uso de sus refrigeradores, la heladera donde guardan las paletas de hielo, la luz que tiene que estar encendida todo el tiempo y máquinas para partir el jamón, entre otras, ahora tendrá que pagar dos mil pesos adicionales ¿y de dónde sacará ese dinero? Podría aumentar los precios, por lo que aquellas personas que compran en esa tienda también se verán afectadas, o quedarse fuera del mercado frente a los precios más competitivos de los grandes almacenes, que sí pueden absorber el aumento. Por si eso fuera poco, según Hacienda, el aumento en todas las tarifas residenciales será del 8.5 por ciento adicional.
Contra lo que dijo el Secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz refiriéndose a la miscelánea fiscal, que "es buena para el país en general, para los gobiernos de los Estados, para los municipios, y por supuesto, para la población". Pero contra eso muchas personas se preguntan cómo fue posible que una propuesta tan absurda fuera aprobada por el Congreso, ¿acaso fue ignorancia lo que llevó a los legisladores a aprobar la Reforma? Al parecer sí. "No me cabe en la cabeza como pueden aceptar una propuesta así, es absurdo, aún hoy me cuesta trabajo aceptarlo como cierto" dijo el señor Morales. "La verdad es que los legisladores tienen muy mala reputación, en vez de que en verdad representen al pueblo, el pueblo se convierte en lo último en lo que piensan" afirmó Gabriela.
Según se ha podido ver, rara vez la calidad va de manos de la cantidad. Tenemos 628 congresistas que no sirven para gran cosa. Jaime Chávez, estudiante de ingeniería de la UNAM afirmó que hay un exceso de ellos en el Congreso, "debería haber muchas menos personas que en verdad nos representen, para que en lugar de estar peleando entre ellos se unieran para hacer bien las cosas". "La verdad no sé para qué hay tantas personas si de todos modos no hacen nada, ahí está la reforma, hecha para perjudicar a los que menos tienen" dijo Gabriela Hernández. Es verdad. Y pensar que en sus salarios se van gran parte de nuestros impuestos.
No se ha podido confirmar si es verdad el rumor de que Fox está planeando gravar con IVA de 15 por ciento al agua potable. "¿Pero qué más nos van a aumentar, ya está la luz, ahora el agua, la gasolina sube cada mes, artículos básicos también, qué es lo que sigue?", pregunta el señor Morales.
Aun así, quizá las personas estarían más dispuestas a pagar sus impuestos si éstos se vieran reflejados en la sociedad: si las calles estuvieran bien pavimentadas, si los servicios de salud tuvieran un buen nivel, si los niveles de calidad en la educación aumentaran notablemente, si la seguridad pública existiera y el transporte no fuera tan malo, pero lamentablemente la corrupción y la burocracia abundan y las personas están cansadas de ver que sus impuestos son gastados en viajes y reuniones sin sentido de nuestros gobernantes, malgastados en anuncios de radio y televisión absurdos, en burocracia pura, o lo que es peor, en los bolsillos de políticos corruptos. "Yo creo que si los cambios se vieran, algunas de las personas que no pagan tal vez lo harían", dijo la señora Enriquez. Por otro lado, Jaime Chávez afirmó que "muchas veces me da coraje saber de políticos corruptos que se roban el dinero del pueblo y que después de todo no les hacen nada. Si los impuestos que se recaudan fueran usados debidamente, viviríamos en otro país".
Se estima que tan sólo el 30 por ciento del total de la población paga impuestos. Y ahora lo que se está haciendo es que esos pocos ciudadanos que cumplen paguen más. En muchos países se pagan impuestos mucho mayores que en México, pero éstos sí se ven reflejados en servicios como hospitales de gran calidad, transportes, en donde las personas saben que tal camión pasará a determinada hora y así es, o simplemente la seguridad, en donde las personas pueden caminar tranquilamente por las calles, así sea media noche, en donde saben que sin importar el lugar donde dejen su auto, éste estará a salvo o que no habrán policías listos para intentar sobornarlos. Qué lástima que así sean las cosas en México y que esta miscelánea sólo va a sacar dinero de los pobres para hacerlos más pobres y para engordar los bolsillos de burócratas inútiles.
© Panóptico, Gonzalo Rosado
Febrero 5, 2002
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