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Asamblea Virtual Ciudadana, Opción para Participar
Por Gerardo Ochoa

¿Cree que el gobierno no lo escucha? ¿Quiere participar más directamente en el desarrollo del país pero no sabe cómo? ¿Tiene una idea o una propuesta que hacer y no se anima a enviarla porque siente que es perder el tiempo o que le darán una respuesta sólo por cortesía? Estas interrogantes son las que alimentan una nueva forma de participación ciudadana, basada en internet, que recientemente acaba de consolidarse bajo en nombre de Asamblea Virtual Ciudadana.

La asamblea "no es un foro más de internet", afirma Jorge Torres Parés, mejor conocido en el ambiente de los foros por su seudónimo Aguilareal. "Como su nombre indica, es una asamblea para debatir y aportar soluciones a algunos problemas nacionales" y, con base en eso, "perfeccionar propuestas para ser presentadas ante las autoridades, haciendo el seguimiento correspondiente".

La Asamblea Virtual Ciudadana nació por el interés de Jorge Torres, Laura Tena y Mario Ortiz, entre muchas otras personas que han decidido no ser más espectadores, sino arquitectos de México. Gracias a su empeño, la asamblea comienza a ser más una opción real que un proyecto puramente virtual.

En la Asamblea Virtual Ciudadana se abordan todos los grandes problemas nacionales, como medio ambiente, salud, inseguridad pública, corrupción y muchos más. Hasta la fecha, dice Torres, la mayor parte de los 200 miembros inscritos a la Asamblea no hablan por sí mismos, sino que son representantes de asociaciones y diversos grupos humanos. Los restantes 150 presentan sus propias inquietudes o las de grupos más pequeños.

La base de la Asamblea Virtual es un foro de internet localizado en http://www.asambleavirtual.org, cuyo dominio y espacio se deben a la cortesía de Foros México. También está representada en los foros de la Presidencia de México, aunque el formato de los mismos no es tan bueno como en su dominio base. En ambos lugares se llevan a cabo las discusiones, propuestas y elaboraciones temáticas, así como las votaciones correspondientes.

"Primero se analizan las propuestas y cada participante hace aportes, correcciones, ponderaciones y análisis, para irla perfeccionando. Las propuestas o denuncias, entonces, son sometidas a votación. Si la asamblea las vota como dignas de ser presentadas, se canalizan a la autoridad indicada", comenta Torres.

Sin embargo, "no es sólo la presentación y la denuncia lo que nos ocupa, sino sobre todo el seguimiento", responde Torres en torno al interrogante sobre hasta qué punto es distinto para un ciudadano presentar una propuesta por sí mismo o hacerlo a través de la Asamblea Virtual. Y es que desde siempre, cualquier ciudadano puede llevar sus propuestas a las dependencias del gobierno federal. Meses después, recibe una carta de cajón donde se agradece su participación y ya, eso es todo. Las propuestas jamás progresan y la respuesta no es más que un acuse de recibo. Para evitar eso, dice Torres, "la Asamblea elabora agendas de seguimiento" como cualquier organismo de gestión que, para fines prácticos, es lo que es la Asamblea Virtual.

Como con cualquier proyecto que empieza, hay algunos problemas en el funcionamiento de la Asamblea Virtual Ciudadana. Uno es el bajo número de personas que tienen acceso a internet en México, pero "con el proyecto e–México, que pretende extender el acceso a la red en todo el país, esto dejará de ser una limitación", espera Torres. Otro es el fenómeno inherente a los foros virtuales, que convierte a ciertos participantes en populares y a otros en todo lo contrario. Es de esperarse que las propuestas de los primeros tendrán una ponderación más positiva que la de los segundos. Jorge Torres asegura, sin embargo, que "se pone atención en el contenido y fondo de la propuesta y no en la persona que la hace". Ojalá así sea, pues de otra forma el sistema no tiene otra opción que convertirse en un club cerrado donde las propuestas saldrán de unas pocas personas, en detrimento de la riqueza que una asamblea implica.

Hay que dar una oportunidad a la Asamblea Virtual Ciudadana. Es, al parecer, una buena opción para el ciudadano que tiene algo que aportar, y percibe que el gobierno no le hace caso. Para esas personas que dicen no tener tiempo para involucrarse más directamente, la Asamblea Virtual les pone en su misma computadora la oportunidad de aportar algo valioso. Es, en palabras del mismo Jorge Torres, "la voz y fueza de la ciudadanía en internet".

© Panóptico
Febrero 5, 2002