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Adictos en Recuperación y Prevención de Adicciones
Gerardo Ochoa Vargas
Algunas campañas de prevención de adicciones en escuelas, sobre todo secundarias y preparatorias, utilizan como estrategia invitar ex-adictos a las drogas o alcohol, rehabilitados o en recuperación, para que narren sus experiencias con las sustancias a los jóvenes. Este modelo preventivo parte de que los menores aprenderán lo desagradable que fue la experiencia para el ex-adicto, y así decidirán alejarse de las drogas o del abuso del alcohol.
En nuestra experiencia, se logra el efecto contrario: en México, los ex-adictos proceden de estratos económicos muy distintos a los representados en la escuela que los ha invitado, y esto da un sentido de lejanía del problema: "a esa persona le pasó eso, pero mira cómo es o dónde vive. A mí no me va a pasar". Peor aún, a veces se invita a adictos rehabilitados o en recuperación que pertenecen a estratos socioeconómicos muy altos, lo que los convierte más en un ejemplo a seguir "porque se metió con las drogas pero las pudo dejar y sigue siendo rico".
La revisión de la Oficina de Prevención de Abuso de Sustancias en Estados Unidos (OSAP) al respecto, mostró además que los niños y adolescentes reciben el mensaje contrario al ver a alguien que usó las sustancias, y aun así pudo recuperarse. En vez de recibir el mensaje como "no hagas lo que yo hice", perciben "lo hice y lo pude dejar". En opinión de la OSAP, la participación de un adicto en recuperación en una campaña de prevención sólo puede ser útil si ha quedado tan negativamente afectado – visiblemente – que sirva como ejemplo para disuadir el uso.
La participación de adictos en recuperación debe circunscribirse a las campañas bien monitorizadas sobre grupos de alto riesgo o adultos en recuperación.
Recomendaciones
Los niños y adolescentes suelen recibir el mensaje contrario que un adulto al escuchar la historia del adicto en recuperación: si un adulto entiende "no lo hagas porque mira como me fue" el niño y adolescente interpreta "mira lo que hice pero aun así pude salvarme".
Los adictos en recuperación proceden de estratos muy dispares: o son muy ricos o muy pobres. Con frecuencia, no pertenecen al contexto socioeconómico de la escuela. Así, el menor recibe mensajes que parecen muy alejados de su experiencia.
Es especialmente nociva la participación de ex-adictos procedentes de estratos económicos muy altos. El mensaje que los niños y jóvenes reciben es " usó drogas, pudo dejarlas y mira, es un ganador, tiene mucho dinero".
Salvo que haya daños notables y visibles – lesiones a la vista, parálisis, discapacidad motora – no invite adictos en recuperación para seminarios de prevención de adicciones en la comunidad escolar.
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