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Reconozca el uso de Sustancias en Niños y Adolescentes
Gerardo Ochoa Vargas
El alcohol y las demás drogas reciben el nombre conjunto de sustancias. Se habla entonces de personas que usan, abusan o son adictas a las sustancias. El alcohol es la sustancia que más frecuentemente es objeto de abuso entre los niños y jóvenes de México. De cerca le sigue el tabaco, cuyo componente fundamental, llamado nicotina, lo hace muy adictivo y se considera una droga, así sea legal.
Es importante reconocer el uso de sustancias para poder proveer al niño o joven de ayuda adecuada.
Signos de uso de Sustancias
Uso de Drogas
- Posesión de instrumentos usados para procesar, conservar o consumir las sustancias: paquetes para las "grapas" de cocaína, papel arroz para preparar cigarros, tubos de pegamento, envases y botes pequeños, etc.
- Posesión de drogas o evidencia de ellas: plantas, semillas, hojas secas, polvos sin etiqueta, residuos extraños en los bolsillos, etc.
- Olor a drogas o a sustancias que cubren su olor: la mariguana huele a petate quemado y el incienso suele usarse para cubrir su olor. El pegamento y el alcohol tienen olores característicos que se detectan en el aliento o respiración de la persona, etc.
- Identificación con la cultura de la droga: ropa peculiar, revistas sobre subculturas donde se aprecia el uso de drogas, molestia al hablar de drogas o bien excesivos conocimientos al respecto, etc.
Signos de uso de Alcohol
- Ebriedad.
- Alteraciones en la dicción: habla farfullante, dificultades para caminar.
- Posesión de una identificación falsa que supuestamente acredita la mayoría de edad.
Signos de uso de Alcohol y otras Drogas
- Deterioro físico: pérdida de memoria, fácil distracción, dificultad para concentrarse, apariencia sucia y desaliñada, ojos inyectados, pupilas dilatadas, piel con ronchas o lesiones que tardan en sanar.
- Deterioro en el rendimiento escolar: baja en calificaciones, problemas de conducta, retardos, asistencias, pintas.
- Cambios en el comportamiento: retraimiento, aislamiento de la familia, cambio del grupo de amigos, mal humor persistente, pérdida de la energía y de la disciplina personal, baja autoestima, dejar actividades que hasta entonces eran placenteras, mentiras y engaños crónicos, dormir más que lo habitual, accidentes automovilísticos.
- Posesión de dinero o bienes que no han sido provistos por los padres.
- Necesidades económicas excesivas que no se explican ya que el menor no adquiere nueva ropa, discos, etc.
- Pequeños robos al monedero o al dinero del gasto.
Recomendaciones
- Hay que evaluar con cuidado los signos: el olor peculiar de la ropa pudo deberse al ambiente de trabajo del menor; la mayor necesidad de dinero quizá se explique porque el joven está ahorrando para una guitarra eléctrica; algunos adolescentes duermen de más poco antes o durante el "estirón", etc.
- Hable con su hijo. La comunicación es la mejor forma de detectar problemas, y sobre todo, de prevenirlos.
- Oriente, pero no regañe. Si su hijo ha caído en las drogas o el abuso del alcohol, no es momento de regañarlo. Si lo hace, quizá el adolescente rechace el tratamiento que usted ofrezca. Es momento de buscar soluciones.
- Apoye el deporte. Los jóvenes que participan en forma intensa en deportes, y que reciben apoyo de sus padres para desarrollarse en su actividad, son menos propensos a usar drogas o abusar del alcohol.
- Cuide a su hijo trabajador. Diversos estudios muestran que los adolescentes que trabajan están en mayor riesgo de usar sustancias, debido a su independencia económica y su convivencia con adultos. Tenga esto en cuenta para mantenerse vigilante.
- Apoye las actividades de su hijo. Los jóvenes y niños que se involucran en actividades recreativas y de enseñanza, como los scouts, escuadrón, grupos de teatro y demás, muestran menos inclinación a iniciarse en el uso del alcohol o de las drogas.
- Sea amigable con los amigos de sus hijos. Si es capaz de acercarse sin prejuicios a los amigos de sus hijos, es más posible que reciba señales de alerta, sea porque sus amigos están usando drogas, o porque alguno de ellos confíe en usted y le diga lo que está pasando con su hijo.
- No culpe. Olvide buscar culpables y mejor busque la ayuda que su hijo necesita.
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